Dr. Sergio Ponce de León

 Diciembre de 2006

La preocupación por la bioética en el curso de las últimas décadas es clara. Los múltiples desarrollos científicos y tecnológicos recientes han obligado a un continuo replanteamiento de cuestionamientos trascendentales como la experimentación en seres humanos, la fertilización in vitro, el aborto, la eutanasia y la clonación, por sólo mencionar unos cuantos. Los análisis han sido realizados por grupos muy diversos: organizaciones académicas, políticas, profesionales y religiosas. Cada una arriba a conclusiones que considera apropiadas y las intenta divulgar, para fortalecer su muy particular marco de referencia ideológico. Sin embargo, aquí se encuentra un problema actual de la bioética: ¿Cómo divulgar sus planteamientos o posturas sobre los diversos temas en controversia?

Una práctica usual ha sido la formulación de declaraciones o códigos consensados, que pretenden establecerse como referentes para orientar a quienes los consulten, o a quienes se adhieran a ellos, para la toma de decisiones de su práctica profesional, académica o personal. Dichas declaraciones, juramentos o compromisos, representan una promesa de quienes las asumen para con la sociedad. No tienen otra capacidad vinculante más que la de orden moral. Un ejemplo paradigmático lo encontramos en el juramento hipocrático, invocado y aceptado por la gran mayoría de quienes practicamos la medicina, no obstante el reconocimiento de su frecuente falta de actualidad.

Surge, entonces, la duda sobre el impacto que pueden tener tales declaraciones o compromisos internacionales. En estas condiciones, hace unos años se decidió llevar a cabo una serie de encuestas en diversos grupos de médicos hacia el fin de su formación de pregrado (internado) o en posgrado (especialidad, maestría y doctorado), así como en investigadores biomédicos, para determinar su grado de conocimiento de diversas declaraciones o códigos (Cuadro). Se incluyeron dos declaraciones del ámbito extra-médico para sondear los horizontes de interés general entre los encuestados.

En la encuesta se preguntaba si el participante reconocía la declaración o compromiso por su nombre abreviado (habitualmente un topónimo, o sea el del sitio de la promulgación inicial), y si la respuesta era afirmativa, se solicitaba una breve descripción. Para considerar una respuesta afirmativa como correcta, era necesario que la descripción breve proporcionada fuera concordante con el contenido, lema o título extenso de la declaración o compromiso en cuestión.

El 49% de los médicos provenían, de la Universidad Nacional Autónoma de México, 34% lo hacían de otras 18 universidades estatales de la República y 17% venían de 4 universidades privadas. No fue posible definir esta información entre los investigadores.

Entre los médicos, el promedio de respuestas correctas por sujeto, de un máximo teórico de 6, fue de 0.8 puntos. Entre los investigadores, el valor fue de 1.3 puntos. Se destaca que, entre los primeros, hubo 56.5% de encuestados con cero aciertos y entre los investigadores esta proporción disminuyó a 34%. Ningún sujeto obtuvo más de 4 aciertos.

Fueron los médicos en posgrado (maestría o doctorado) los que mostraron una mayor frecuencia de reconocimiento de la Declaración de Helsinki (89%) y del Código de Nüremberg (39%). Les siguieron los investigadores, con cifras correspondientes de 64% y 27%. Menos de la mitad de los médicos en especialidad o internado de pregrado reconocieron alguno de los lineamientos.

La comparación por tipo de universidad de procedencia no mostró diferencias destacables.

Por los resultados obtenidos se puede concluir que existe un frecuente desconocimiento de los compromisos relacionados con la protección de sujetos en la investigación clínica entre los médicos poco relacionados con la investigación clínica. Esto ocurre al mismo nivel que en temas de interés supuestamente general, como la desnuclearización y la protección del ambiente.

Por otro lado, si bien en los grupos con intereses afines a la investigación se identificó correctamente a la Declaración de Helsinki como un paradigma en la procuración de la ética en esa actividad, es preocupante que entre 11 y 36% de ellos la desconozcan y que más del 60% de estos mismos sujetos no reconocieran el Código de Nüremberg, que es el acuerdo que inicia la regulación de la investigación en humanos como respuesta a las atrocidades nazis.

No se identificaron diferencias entre universidades y el desempeño fue uniformemente bajo. Este desconocimiento puede ser interpretado como la revelación de deficiencias educativas generalizadas que deberían ser analizadas por las escuelas y facultades de medicina. De esta sencilla encuesta se puede concluir que ellas incumplen con la necesidad de proporcionar a sus egresados los elementos conceptuales fundamentales, generados por el consenso internacional, para identificar y lidiar con conflictos éticos o relacionados con la atención de los enfermos. Esto debería ser un llamado de atención a todos los centros académicos: si reconocen que el tema bioético es trascendente, deben fortalecer su enseñanza.

Esta situación, a la vez, subraya el importante papel que juegan los comités éticos institucionales, que no debe restringirse a vigilar la propuesta y desarrollo de investigaciones por sus pares investigadores, sino contribuir también a la difusión activa de las declaraciones y códigos internacionales y a la formación de una cultura ética en todas las instituciones médicas.

Resulta paradójico que en una época dominada por la multiplicidad de instrumentos de comunicación, parezca ahora más difícil encontrar el camino para divulgar información fidedigna y de trascendencia para la práctica profesional y académica.

CUADRO. DECLARACIONES O CÓDIGOS EXPLORADOS:

 TITULO

AÑO

 CONTENIDO 

CODIGO DE NUREMBERG 1947 EXPERIMENTACION MÉDICA Y RESPETO POR SUJETOS
DECLARACION DE HELSINKI 1964 GUIAS PARA MEDICOS EN INVESTIGACIÓN BIOMEDICA EN HUMANOS
DECLARACION DE LISBOA 1981 DERECHOS DEL PACIENTE         
DECLARACION DE ALMA-ATA 1978 SALUD PARA TODOS EN EL AÑO 2000
TRATADO DE TLATELOLCO 1967 RESTRICCION DE ARMAS NUCLEARES EN AMERICA LATINA
PROTOCOLO DE MONTREAL 1987 REDUCCION DE SUSTANCIAS QUE DEPLETAN LA CAPA DE OZONO

Los resultados en extenso de la encuesta que aquí se comenta fueron publicados en:

Ponce-de-León Se: Reconocimiento de declaraciones éticas internacionales por médicos e investigadores en salud. ¿Estamos preparados para los retos del siglo XXI? Rev Invest Clín (Méx) 2004; 56: 522-27.

Dr. Sergio Ponce de León. Subdirección de Servicios Paramédicos. Unidad de Epidemiología Clínica. Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición Salvador Zubirán